“Cuestión de tacto”

Escuchar y vender son las tareas más difíciles de cumplir para el telemarketer de una compañía. Más allá del talento y la voz seductora, el responsable de este servicio muchas veces debe lidiar con el enfado e inestabilidad de quienes se encuentran del otro lado de la línea.

Para evitar el quiebre emocional del personal de ventas se requiere algo más que incentivos económicos.

Muchas veces es cuestión de tacto.

Las afiladas palabras de los clientes, la presión relacionada a las ventas y a las no ventas, así como la vida social después del trabajo, son aspectos importantes a tener en cuenta en el momento de orientar al personal de telemarketing. Tratar con los clientes siempre será “un gran dilema”, ya que no sólo es cuestión de ofrecer un producto o servicio, sino también de crear estrategias de ventas y de redoblar la apuesta si fuera necesario, para convencer al cliente sin perder la paciencia ni el dinero.

Gestionando las ventas

Los riesgos en el departamento de ventas son una constante, ya que de las gestiones realizadas en este sector depende toda una organización. Por eso es sumamente importante crear tácticas de ventas que permitan alcanzar los resultados esperados. En ese sentido, los gerentes de ventas deben ser capaces de fortalecer el espíritu comercial a través de técnicas de motivación que ayuden al sus vendedores a apaciguar la tensión generada por un cliente molesto o diez llamadas sin éxito.

Aunque la experiencia represente un factor clave en cualquier gestión empresarial, las empresas no siempre podrán contar con personal cien por ciento competente.

Poder de decisión gerencial

Quien nació para vender, lo hará con efectividad aunque tarde años. Cuando un gerente de ventas decide contratar a un telemarketer debe entender su vocabulario desde el momento de realizar la entrevista, ya que si el postulante solo apunta a obtener un empleo para cubrir sus deudas y no cuenta con experiencia en ventas, terminará estropeando cualquier estrategia motivacional.

Aunque las exigencias del departamento insinúen siempre actuar “bajo presión”, los líderes deben comprender lo valioso que resulta incluir un ambiente laboral agradable a la oferta laboral, y crear un círculo de confianza donde el  personal admita sus errores con la condición de mejorar su productividad, dejando a un lado las amenazas de despido.

Comunicación ante todo

Así como dicta la regla, hoy día resulta fundamental tener una comunicación bidireccional con los clientes. Y los empleados no son la excepción a la regla pues son considerados como clientes internos de la organización y representan parte importante del negocio. Por lo tanto al charlar con el personal de ventas, ya sea en una reunión o de manera informal, es fundamental que el gerente demuestre interés en sus cuestionamientos y considere sus aportes, creando un vínculo más humano que luego se traduzca en lealtad por parte del empleado.

 

Año 4 – Artículo 27

 

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