“Había una vez una marca que cambió mi vida”

Para un storytelling efectivo, siempre se atenderá a que los medios que lo soportan y el modo de transmitirlo permitan que la audiencia se sienta vinculada con la marca, al observar las bondades que ésta presenta y sentir, también, una profunda conexión emocional.

Teniendo en cuenta a los medios, hay que considerar que las plataformas cambiaron, y es más viable – y viralizable, si se alinean los astros – hacer uso de los medios digitales y redes sociales para contar una historia que llegue a muchos. Pero ¿cómo hacerlo, por ejemplo, en Twitter, con 140 caracteres disponibles para la narración? O, peor, con una imagen, lo que también se podría trasladar a Facebook. Ciertamente, no es fácil. Pero tampoco imposible, y muchos lo han hecho.

140 caracteres disponibles: cómo encarar la situación

La app de gestión de redes sociales Buffer enumera en su blog corporativo 27 fórmulas eficaces:

1. La fórmula de “el antes, el después y el puente”: comenzar describiendo un problema, luego un mundo libre de ese problema y, finalmente, cómo llegar a ese universo libre de problemas.

2. La fórmula de “el problema, la agitación y la solución”: identifique un problema, agitar ese problema y solucionarlo.

3. La fórmula FAB (Features – Advantages – Benefits): características del producto, ventajas de ese producto y beneficios reales.

4. La fórmula de las 4C: narrar historias claras, concisas, cautivadoras y creíbles.

5. La fórmula de las 4 U: provocar un sentimiento de urgencia, con historias únicas y ultraespecíficas.

6. La fórmula AIDA (Atención – Interés – Deseo – Acción): capturar la atención, generar interés, provocar determinados deseos y mover a la acción.

7. La fórmula “A FOREST” (Alliteration – Facts – Opinions – Repetition – Examples –Statistics – Threes): Las aliteraciones, los hechos, las opiniones, las repeticiones, los ejemplos, las estadísticas y los tríos (repetir algo tres veces) multiplican el “engagement” de las historias “marketeras” en los social media.

8. La fórmula de las 5 objeciones básicas: no perder de vista las 5 objeciones básicas del consumidor: No tengo tiempo, no tengo dinero, no funcionará para mí, no te creo, no lo necesito.

9. La fórmula PPPP (Picture – Promise – Prove – Push): dibujar una imagen que genere atención y cree deseo en el lector, describir la promesa de la marca, probar que esa promesa puede cumplirse y animar al lector a actuar.

10. La fórmula del suspense: dejar abiertas las historias, generando suspenso.

11. La fórmula de la veterana revista Reader’s Digest: las historias deben apoyarse en datos, ser telegráficas, específicas, contener pocos adjetivos y despertar la curiosidad.

12. La fórmula de los 5 ingredientes de las grandes historias:  un héroe, un objetivo, un conflicto, un mentor y una moraleja.

13. La fórmula de dirigirse a una única persona: no dirigirse a las masas, sino a personas concretas.

14. La fórmula de los 3 porqués: ¿Por qué eres el mejor? ¿Por qué debería creerte? ¿Por qué debería comprar tu producto?

15. La fórmula SSS (Star – Story – Solution): En el “storytelling” aplicado a las redes sociales no debe faltar un protagonista, una historia y una solución.

16. La fórmula SCH (Star – Chain – Hook): Las historias “marketeras” deben albergar en su interior una estrella (el producto o el servicio de la marca), una cadena (una serie de hechos, fuentes, beneficios y razones) y un gancho (una llamada a la acción).

17. La fórmula ACCA (Awareness – Comprehension – Conviction – Action): presentar una situación o problema, ayudarlo a comprender esa situación, convencerlo para utilizar la solución que la marca pone a su disposición y moverlo a la acción.

18. La fórmula 1234 del “copywriting” persuasivo: ¿Qué tengo para vos? ¿Qué hará mi producto por vos? ¿Quién soy? ¿Qué necesitás hacer a continuación?

19. La fórmula del “¿y ahora qué?”: después de escribir una historia, preguntarse a sí mismo: ¿y ahora qué?

20. La fórmula AICPBSAWN (Attention – Interest – Credibility – Prove – Benefits – Scarcity – Action – Warn – Now): capturar la atención del lector, ganarse su interés, ser creíbles, probar que son creíbles, enumerar una lista de beneficios, generar un sentimiento de escasez, mover a la acción, advertir y motivar a la audiencia a actuar ahora.

21. La fórmula del collar de perlas: insertar en un mismo “collar” varias “perlas” o historias persuasivas.

22. La fórmula del baile del abanico: sugerir sin mostrar, despertando la curiosidad del lector.

23. La fórmula del acercamiento: presentar un problema, proponer una solución, persuadir de que esa solución funcionará, tranquilizar al lector y hacerle saber que dicha solución será de verdad eficaz, al tiempo que se abre una oportunidad para vender y pedir una respuesta.

24. La fórmula de Bob Stone: se divide en seis elementos:

Comience mostrando su gran beneficio.

Expláyese hablando de ese gran beneficio.

Explique en detalle al lector lo que va a conseguir.

Apoye sus afirmaciones con “copywriting” de calidad.

Dígale al lector todas las cosas que se perderá si no actúa.

Resume los beneficios más importantes.

Haga una llamada concreta a la acción.

25. La fórmula 6+1: se dan cita 7 ingredientes: contexto, atención, deseo, hueco, solución, llamada a la acción y credibilidad.

26. La fórmula UPWORDS (Universal Picture Words Or Relatable, Descriptive Sentences): usar palabras universales y de frases descriptivas.

27. La fórmula OATH (Oblivious – Apathetic – Thinking – Hurting): el conocimiento del mercado sobre un producto o servicio se divide en cuatro etapas: inconsciencia, apatía, pensamiento y herida.

En Facebook también hay un espacio para contar historias

Si se puede contar una historia en 140 caracteres, será más fácil hacerlo con 1.000. Y una imagen, ¿no vale más que mil palabras? Nada impide que el storytelling pueda darse hacerse desde una imagen. Después de todo, una historia no siempre necesita muchas palabras para existir; no conoce de formatos ni canales.

Por este motivo, en Faceboook encontramos una excelente oportunidad para contar una buena historia que llame a interactuar con las marcas. Después de todo, esta red social permite una gran interacción con los posteos, fundamentalmente con las imágenes más que con los textos. Para ello hay que hacerse unas preguntas:

1. ¿Gusta? hay que pensar qué gustaría a quienes siguen una marca. Y no sólo qué les gustaría, sino qué les emocionaría. Si no gusta, y tampoco llegaría a emocionar… ¿cuál es el sentido de hacerlo? Mejor no hacerlo.

2. ¿Es bueno? La calidad también es importante. Si una foto o imagen no la tiene, no resultará interesante. O, del mismo modo, podría decirse que una imagen poco interesante tampoco construye a un posteo de calidad. No significa buscar la perfección, pero sí algo que llame la atención, interese, tenga buena calidad.

3. ¿Qué hace el resto? Aprender de los otros no significa copiar. Puede ganarse mucho analizando qué hacen otras marcas, sean o no competencia.

4. ¿A quién interpela? Si no está dirigido a un público, si no se trata de algo que despierte una reacción o respuesta, no sirve.

Lo que nunca pasará de moda

“La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero la gente nunca olvidará cómo la hiciste sentir” expresó Maya Angelou (novelista y activista estadounidense), y no podía estar más en lo cierto. Un storytelling bien elaborado debería impactar en su público. Por eso, el mensaje debe estar conceptualizado de manera que despierte “algo” en el público.

Bajo estas consideraciones, se puede lograr una excelente historia.

 

 

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