Anuncios en los buses

Un transporte público viaja entre 30 y 60 km. ida y vuelta en un tiempo de aproximadamente 3 a 4 horas, variando según las horas pico. El Departamento Central está abarrotado de buses. A todo esto sumemos que unos 650 mil vehículos ingresan en Asunción todos los días.

De esta manera, las marcas que optan por exponerse en la parte posterior de un ómnibus recorren las principales avenidas, calles y rutas del país, y son vistas casi en forma casi obligatoria por toda persona que circula por las calles. Loa automovilistas, sus ocupantes, los mismos pasajeros y los mismos transeúntes fijan su mirada en estos anuncios.

Esta forma de publicitar en la vía pública no solo representa la oportunidad de realizar un anuncio para  la marca, sino también la de promocionar un concierto, generar un mensaje en especial o hacer campaña para una candidatura de algún cargo electivo.

Este mecanismo de publicidad genera una reacción en cadena que logra un movimiento económico importante a la empresa de transporte, a la agencia publicitaria, a la impresión de  gigantografías y a los profesionales encargados de la instalación de las mismas.

NAVEGANDO EN LA HISTÓRIA DE LA PUBLICIDAD GRÁFICA 

La publicidad se remonta a los albores de la historia escrita. Arqueólogos que trabajaban en los países de la cuenca del Mediterráneo habían encontrado carteles que anunciaban diversos eventos y ofertas. Los romanos pintaban paredes para anunciar peleas de gladiadores y los fenicios pintaban imágenes para promover sus mercancías en piedras grandes a lo largo de las rutas de las cabalgatas.

Russell menciona en su libro Publicidad que “la publicidad fuera de casa es uno de los medios más flexibles y adaptables. Representa una de las últimas oportunidades para llegar a los consumidores antes de la compra”

El objetivo de los mercadólogos se basa en el impacto que pueda generar en el consumidor, posterior a eso seducirlo y luego fidelizarlo, para ello utiliza los medios exteriores de forma muy creativa, aunque muchos aleguen que muchos de esos anuncios resulten invasivos – a veces hasta de forma íntima, cuando el consumidor encuentra publicidad en los baños, elevadores, paisajes o cualquier lugar donde se tenga concurrencia de gente y la vista de las personas tenga que dirigirse de manera obligatoria al anuncio, para que el objetivo propuesto se vea logrado.

La idea es siempre llegar al público, y aunque en muchas ocasiones se hable que este mecanismo signifique una forma de reducir los costos para anunciar, la idea más bien es que la publicidad sea visualizada diariamente por un número determinado de personas que en su mayoría circula por la vía pública. Los creativos han decidido hacer móvil la publicidad en esta ocasión saliendo del simple esquema de cartelería, y han decidido que los anuncios viajen kilómetros junto a su público meta.

En todo el país se estima que una cantidad aproximada de 800.000 personas viaja en el transporte público de pasajeros, sumada a los casi 650.000 vehículos en ruta. Esto representa una importante masa potencial de consumidores de la publicidad que se mueve en los ómnibus.

QUÉ SE ESPERA EN EL FUTURO 

En Paraguay se hizo popular la utilización de este medio de publicidad cuando candidaturas para cargos públicos electivos (elecciones municipales y presidenciales) empezaron a utilizar este método de anuncios. Se estima que estos irán siendo más creativos, ocupando mayores espacios.

Otra tendencia sobre este tipo de anuncios indica que la publicidad de las marcas llegarían inclusive a las personas comunes, donde estas podrían llevar la publicación de tal o cual marca insertadas por sus vehículos particulares a cambio de algún beneficio ya sea económico, de canje o algún servicio en especial. Sin dudas la publicidad buscará fijar su mirada a niveles micro, ya no solo a empresas y medios, sino que buscará insertarse en el mismo consumidor.

 

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