La primavera paraguaya, el despertar de los estudiantes

Al igual que los países árabes que en 2010 se levantaron para terminar con los gobiernos dictadores de la región, los jóvenes paraguayos dijeron basta a través de protestas populares que se extienden a lo largo y ancho de nuestro país. Los objetivos a los que apuntan son una mejor educación y acabar con la corrupción.

Casi en coincidencia con el día de la primavera, todo empezó aquel 18 de septiembre cuando estudiantes secundarios y universitarios se congregaron en la Plaza de Armas de Asunción tras marchar por el centro de la capital en reclamo de varias mejoras en el sistema educativo del Paraguay. Aquella jornada fue marcada por las distintas marchas que se hicieron en todas las ciudades más importantes del país. Miles de estudiantes en Asunción, Ciudad del Este, Encarnación, San Ignacio, Fuerte Olimpo, Horqueta, Caaguazú y San Pedro, se unieron bajo la misma bandera de “intolerancia” a la deplorable situación del sistema educativo nacional.

Alimentados por los informes de constantes despilfarros de fondos y gestos propios de un dictador, la gota que colmó el vaso fue la aparición del ahora ex rector de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), Froilán Peralta, en el programa de Vargas Peña. En dicho programa, el ex rector desvarió sobre una realidad alternativa en la cual su trabajo fue inmaculado y el dinero “ganado” fruto de su interminable esfuerzo por hacer de la UNA, la mejor institución educativa del país.

La situación actual de la educación

Pero la realidad que vio el resto del país fue la misma que viene golpeando nuestras cabezas desde hace décadas cuando la dictadura obligaba a callar. Sueldos desproporcionados, innumerables funcionarios planilleros e incapacitados, alumnos sumariados por no aceptar injusticias, son solo parte de un sistema que está totalmente corrupto y carcomido desde la raíz misma.

“SUELDOS DESPROPORCIONADOS, INNUMERABLES FUNCIONARIOS PLANILLEROS E INCAPACITADOS, ALUMNOS SUMARIADOS POR NO ACEPTAR INJUSTICIAS, SON SOLO PARTE DE UN SISTEMA QUE ESTÁ TOTALMENTE CORRUPTO Y CARCOMIDO DESDE LA RAÍZ MISMA”

A tal punto es mala la situación, que la educación paraguaya se encuentra entre las peores, no solo a nivel regional, sino a nivel mundial. Según un informe de competitividad global del Foro Económico Mundial, la educación paraguaya se encuentra en el puesto número 133 de un ranking de 144 países.

A pesar de los informes presentados por Marta Lafuente, titular del Ministerio de Educación y Cultura, y de los esfuerzos por mejor el sistema, las aulas con grietas en los techos, sin mesas ni bancos y con insumos mínimos y profesores que no están capacitados para dar clases, son moneda corriente.

Según informes de la Organización de Trabajadores de la Educación del Paraguay Sindicato Nacional (OTEP SN) presentado a principios de este año, cuando dio inicio al corriente año lectivo, el 80% de las escuelas se encontraban en mal estado, el 90% con mobiliarios destruidos, sin materiales didácticos y unos 350.000 niños no iban a poder asistir a la escuela por el estado de pobreza extrema en que se encuentran.

“MÁS ESCALOFRIANTE ES QUE DE CADA 100 ALUMNOS DE UNA ESCUELA PÚBLICA, SOLO 7 ALUMNOS LOGRAN ACCEDER A UNA EDUCACIÓN SUPERIOR”

Lo paradójico es que según datos publicados por organismos internacionales revelaron que Paraguay figura como uno de los países con mayor cantidad de universidades per cápita, al contar con 54 universidades para una población de 6.700.000 habitantes, en tanto que otro país de la región, como Argentina, contando con una población seis veces mayor, tiene 97 universidades habilitadas. Además, a diferencia de otros países latinoamericanos, Paraguay tiene más estudiantes en universidades privadas que en universidades públicas.

Resultados obtenidos

Tras el papelón protagonizado por Froilán Peralta, la indignación fue tal que un grupo de alumnos de la UNA iniciaron su propia protesta bajo el lema “UNA no te calles”. Ya no iban a aguantar más los desmanes autoritario de Peralta quién durante años manejó la facultad de veterinaria y luego el rectorado de dicha institución con mano de hierro, premiando a quienes lo apoyaban y destruyendo a todos aquellos que le hicieran oposición.

Mientras más y más estudiantes se sumaron a la protesta, las irregularidades salieron cada vez más a la luz, mientras algunos funcionarios desesperados quemaron documentos para ocultar las vergonzosas cantidades de dinero que se malversan año tras año del presupuesto asignado.

A la fecha ya son 6 los decanos que renunciaron entre ellos Froilán Peralta, rector de la UNA, Antonio Rodríguez, decano de Facultad de Ciencias Económicas, Isacio Vallejos, decano de la Facultad de Ingeniería. También dejaron su cargo Aníbal Peris, decano de la Facultad de Medicina, Juan Gualberto Caballero, Decano de la Facultad de Veterinaria y Ruben di Tore, Decano de la Facultad de Odontologia.

Que pasará de ahora en más

La lucha por depurar la universidad aparentemente no parece tener un fin cercano. Aún una gran cantidad de funcionarios aún se aferran con uñas y dientes a sus cargos, mientras los estudiantes de cada facultad hacen vigilia para echarlos. Actualmente prácticamente todas las facultados siguen de paro y las diferencias entre los estudiantes se hacen más evidentes acerca sobre un necesaria reformas y/o una intervención por parte del CONES (Consejo Nacional de Educación Superior), el ente que supervisa a todas las instituciones educativas.

Tras la renuncia de Ricardo Meyer como rector interino en lugar de Froilán Peralta, se designó a Abel Bernal, hasta entonces titular de la facultad Politécnica y uno de los pocos que no tuvo cuestionamientos sobre su función, como nuevo rector hasta finalizar el mandato de Froilán.

Según los últimos informes, Bernal tuvo plazo hasta el 20 de este mes para presentar ante el Cones una “hoja de ruta” (plan de acciones) para los próximos seis meses y evitar así una intervención. Por otro lado, el Ministerio de Hacienda también espera un documento y la firma del rector para liberar los fondos destinados a salarios.

Mientras la lucha sigue en cada facultad, a mediados de octubre los alumnos procedieron a los escraches públicos sobre todo contra figuras María Angélica González, decana de Filosofía, Lorenzo Meza, agronomía y María Teresa Pino de ingeniería

Basta de politización

Por parte del sector empresarial, la postura es bien clara: se debe acabar la politización en el ámbito educativo. “En dicho escenario, los más perjudicados son los estudiantes” afirmó el Ing. Hugo Cataldo, asesor de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP).

Según el asesor sirve para nada dar un punto o dos puntos más de porcentaje en el siguiente presupuesto a la educación porque al final se roba y malgasta todo.

Siempre con una intención abierta al dialogo representantes de la CAP recibieron a principios de octubre a la ministra Marta Lafuente para analizar la situación. En dicho encuentro se le dijo a la ministra que no solamente hay que aumentar el presupuesto, principalmente, sino que más importante aún es despolitizar la educación. “La politiquería partidaria que se tiene en la universidad y en el sistema educativo termina liquidando la educación” sentenció el ingeniero.

“NO SOLAMENTE HAY QUE AUMENTAR EL PRESUPUESTO, PRINCIPALMENTE, SINO QUE MÁS IMPORTANTE AÚN ES DESPOLITIZAR LA EDUCACIÓN. LA POLITIQUERÍA PARTIDARIA QUE SE TIENE EN LA UNIVERSIDAD Y EN EL SISTEMA EDUCATIVO TERMINA LIQUIDANDO LA EDUCACIÓN”

Esperemos que a diferencia de lo que ocurrió en los países árabes, la primavera paraguaya empiece a dar sus frutos pronto. Es largo proceso de depuración y reestructuración espera si es que se quieren hacer las cosas bien. Pero algo en septiembre de 2015 cambió: la juventud paraguaya ya no es un simple espectador del cambio, ellos son el cambio.

 

 

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