Economía colaborativa: una nueva oportunidad de negocios y empleo alrededor del mundo

El Sharing Economy  constituyó una de las formas en que las personas en países desarrollados hicieron frente a la crisis mundial y hoy en día constituye una nueva y rentable manera de hacer negocios. Emplear plataformas virtuales o apps para compartir alguna propiedad que no empleemos mucho u ofrecer nuestros servicios es la premisa actual de marcas millonarias y multinacionales como Uber y  Airbnb.

Años atrás, si una persona deseaba alquilar un automóvil, recurría a una empresa y debía desembolsar una importante suma de dinero además de presentar diversas garantías y emplear por lo general una tarjeta de crédito. Rentar un vehículo era algo que una persona de ingresos medios podía hacer muy de vez en cuando o que solamente alguien con poder adquisitivo notable podía hacerlo con regularidad. Uber rompió con ese esquema brindando servicios de transporte sin disponer de un solo automóvil en su flota.

Lo que dispuso fue una idea de negocios, una aplicación que conecta conductores y dueños de vehículos con pasajeros, con un sistema de calificaciones que permiten puntuar tanto a quienes manejan como a quienes usufructúan el servicio. Eso supuso la irrupción de un nuevo paradigma económico que ahora es denominado “uberización”, o también “economía colaborativa”.

La economía colaborativa no se agota con servicios de transportes, de los cuales Uber es solo una opción entre muchas (Sidecar, Lyft, Chariot for Women). Hay aplicaciones móviles y/o plataformas web  que conectan oferta y demanda en lo que respecta a tareas cotidianas (TaskRabbit) alquileres de inmuebles (Airbnb), servicios gastronómicos (HomeDine, LeftoverSwap), tours (Vayable), préstamos (LendingClub), etc.

En Argentina, el modelo colaborativo está experimentando un auge. En el ámbito financiero y crowdfunding están aplicaciones como Afluenta, Wayniloans, Walleton, Ideame. CookApp es una app argentina que conecta cocineros con comensales en el vecino país. En lo que respecta a recursos humanos, Nubelo y Workana son redes que reúnen a freelancers y empleadores.

Brasil y México lideran además los países latinoamericanos en donde el modelo P2P en economía está irrumpiendo con vehemencia. BlaBlaCar, de éxito en Europa, es un servicio que permite compartir viajes rutinarios y que se introdujo con números muy favorables en México.  Segundohogar.com es un servicio que reúne alquileres temporarios en la región y que impulsa la nueva tendencia turística de vivir como local en cada destino y a un precio comparativamente más conveniente que en circuitos tradicionales.

Acceso por sobre todo.

La economía colaborativa o P2P (par a par) se basa en el principio del acceso, no de la adquisición. Esto es patente con el imperio del streaming entre los millennials; los servicios de video en streaming como Netflix, Amazon o Hulu, y los de música, como Spotify, han disminuido las ventas de DVD, Blu-ray y CDs llevando a la quiebra a empresas como Blockbuster. Los consumidores quieren pagar por el acceso al producto, no por poseerlo.  Y este concepto de compartir productos y servicios a través del internet se ha extendido más allá del entretenimiento y se está posicionando como una fuerza económica de importancia dentro del mercado convencional.

A nivel mundial hay una explosión de compañías y personas cuyas vidas económicas transcurren íntegramente a través de plataformas p2p. Uno puede acceder a automóviles (Zipcar, Streetcar), juguetes (Dim Dom), ropas (GirlMeetsDress y TieSociety) o lugares de estacionamiento (ParkatmyHouse). Cualquier tipo de productos, habilidades y espacios puede ser alquilado en plataformas como Zilok o Ecomodo; Neighbor Goods propone el acceso a herramientas e inclusive el alquiler de terrenos es posible a través de Landshare o SharedEarth.

Ejemplos de plataformas exitosas

1.       Airbnb: el popular servicio de alquiler de espacios, departamentos o habitaciones, ya ofrece propiedades en Paraguay. Esta compañía tiene presencia a lo largo del mundo y está valuada actualmente en 25 mil millones de dólares.

De acuerdo a la premisa P2P, la multinacional californiana conecta a propietarios con viajeros ofreciendo un servicio a un costo competitivo en comparación con el de los hoteles además de una variedad de precios e instalaciones. El factor diferencial de Airbnb es que permite contactar con personas del lugar de destino y brindar la experiencia de vivir como un local más.

Los viajeros son de diversas edades y extracciones socioeconómicas y los alojamientos responden a tal diversidad. A través de la compañía es posible conseguir desde hospedaje de lujo –la cantante Beyoncé empleó el servicio en febrero de este año para la Super Bowl hasta acomodaciones para todos los bolsillos y expectativas.  En promedio, rentar a través de la compañía sale más barato que pernoctar en un hotel, además de que las opciones en cuanto a instalaciones son más numerosas y, por lo general, más espaciosas.

En cuanto a las dificultades del servicio, en comparación con un hotel convencional, se resalta que la calidad de la experiencia depende en su totalidad tanto del anfitrión como del huésped. Sin embargo, para responder a esa característica, la plataforma tiene un sistema de referencias y rankings que permiten conocer a cada usuario antes de entablar una relación. Además, la empresa ofrece seguros de protección para los anfitriones.

Cabe señalar que la compañía, con ganancias por mil millones de dólares en el 2015, funciona en 191 países habiéndose sumado Cuba en marzo de este año.

2.       eWorky: facilita el intercambio de espacios de trabajo, oficinas y salas de reuniones. La empresa fue establecida en el 2011 en Francia en donde constituye el primer medio para localizar instalaciones laborales. Actualmente está expandiéndose a numerosos países y el portal se encuentra también en idioma español.

3.       HomeDine: conecta a comensales con personas amantes de la cocina o que deseen compartir sus mesas. HomeDine no está dirigida necesariamente a cocineros sino a cualquier persona que desee invitar a conocidos y extraños a comer. Es también una manera de conocer personas nuevas a través de la gastronomía y de gastar menos que en un restaurant.

4.       Agent Anything: es un servicio de mandados, en donde cualquier persona puede solicitar u ofrecerse para labores domésticas y gestiones varias.

 

 

La economía colaborativa supone una revolución similar a la de Youtube respecto a la televisión y la blogósfera con los medios masivos. El viejo modelo industrial de compañías produciendo y personas consumiendo se está rompiendo y ahora cualquiera puede erigirse ya sea en consumidor o productor –“prosumidor” en palabras del economista Jeremy Rifkin- además de que la adquisición ya no es algo buscado por los consumidores. El eje es ahora el acceso, no el tener. La acumulación es vista como un estorbo antes que como un activo por la nueva generación, y poseer es visto solo como algo positivo si es con miras a compartirlo a través de las redes P2P. Surgen así nuevos modelos de negocio altamente rentables, donde la ganancia para las empresas ya no es ofrecer productos o servicios sino disponer de una plataforma que pueda ser empleada por los “prosumidores” para que los mismos ofrezcan o consuman. Así es posible que empresas multinacionales y multimillonarias como Uber puedan ofrecer servicios de transporte sin disponer de un vehículo.

 

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