Construir tu marca siendo freelancer

La realidad laboral está cambiando vertiginosamente no solo a nivel local sino en todo el mundo. Se estima que en un futuro más de la mitad de los puestos de trabajo serán por proyecto y los millennials apuestan en gran medida a ser trabajadores independientes.

Trabajar sin jefes, de manera remota, con múltiples clientes y según el horario de uno es parte del concepto del freelancing que crece de acuerdo a las posibilidades que ofrece hoy en día la tecnología. La programación, el diseño, la redacción, entre otros, son habilidades muy requeridas en el mercado  que, al no estar limitadas a un salario, pueden ser brindadas a un costo mayor haciendo el mismo trabajo que en un empleo tradicional. El internet ha permitido al trabajador evadir al intermediario –anteriormente el empleador- para brindar los servicios directamente al cliente.

Al aumentar la oferta laboral queda el desafío de resaltar entre los incontables profesionales en tal situación y la única manera de no pasar desapercibido es por medio del branding que es la construcción de una identidad, una imagen y un mensaje que establezca vínculos de carácter emocional con los consumidores.

El freelancer es su propia marca y reconocer esta realidad y partir de esta máxima constituye  la única manera en que el trabajador tendrá presencia en la mente de las personas –tanto clientes, interesados como el público en general-, lo que denominamos brand awareness o conciencia de marca. El brand awareness es la capacidad de una marca para ser recordada e identificada por consumidores, interesados o el público en general.

¡Cuidado! Marca en construcción

Entre los dos enfoques posibles está el de crear un nombre de fantasía que englobe un mensaje acerca del trabajo que se realiza o simplemente usar el propio nombre con un lema que indique la especialidad a la que la persona se dedica. Ambas opciones dan resultados, pero depende del gusto del freelancer y del mensaje que se quiera proyectar. La meta siempre debe ser un mensaje único en toda la estrategia de marketing, sea al hacer networking, en los sitios web o blogs, en las tarjetas de negocios, redes sociales, etc. La repetición del mismo mensaje hará que el mismo sea fácil de recordar.

Para crear una marca en primer lugar hay que seleccionar qué parte de la personalidad de la persona se desea mostrar. La combinación de una identidad de freelancer con una personalidad única crea una marca memorable, para eso el trabajador debe reflexionar acerca de sus intereses y características personales. Hay que resaltar que una marca no es lo mismo que un logo; en el proceso de creación de marca el logo es solo una parte. Primero uno debe tener definida la personalidad de la marca.

Para encontrar esa personalidad un consejo útil es pensar en tres adjetivos positivos que le describan a uno y en otros tres que describan lo que se quiere que piense el cliente o interesado. En este ejercicio ayuda el concurso de otras personas que puedan dar sus perspectivas acerca de la personalidad del freelancer, así el mismo puede ver si sus adjetivos coinciden con el de las otras personas. Si es así, se ha dado con la personalidad. Si no, habrá de darse ajustes para que los adjetivos coincidan. ¿Cuál es la imagen que tengo de mí? y ¿cuál es la imagen que los demás tienen de mí? deben ser lo más semejantes posibles.

No existe una receta definida para dar con la propia marca, solamente debe cumplirse con la condición de que la marca tenga resonancia en los clientes e interesados. Para lograr dicha resonancia también debe efectuarse un trabajo intensivo de presencia de marca por medio de las herramientas disponibles en internet: es imperativo contar con un sitio web y tener presencia en las redes sociales.

Cuenta una historia

En el sitio web, blog y redes sociales la historia no puede estar ausente. El material en bruto en donde empezar es la persona misma, el freelancer: quién es, que ha hecho, cuáles son sus fortalezas, sus peculiaridades, qué le distingue del resto de las personas, etc. Esto tiene mayor atractivo que un simple CV que la mayor parte de las veces pasa desapercibido.

 

¿Cuál es el USP (unique selling point) a ofrecer?

El USP es lo que le distingue al profesional, la especialización. Pueden ser 20 años de experiencia en un rubro o quizás premios ganados o quizás la ubicación. Esto último reviste no poca importancia puesto que habrá clientes que tomen en cuenta la localidad desde donde el freelancer ofrezca sus servicios.

Tener siempre un plan y pensar como un negocio

Antes de saltar al freelancing es importante tener un plan que englobe desde el nombre a usar, la especialidad, los servicios a ofrecer, los precios y la clase de clientes con los que uno gustaría de trabajar. Así mismo son necesarios un plan de marketing y un plan financiero. Solo así uno podrá comenzar con el pie derecho.

Si bien no tener jefes y disponer del propio tiempo es el sueño de todo empleado, ser freelancer conlleva comportarse como un negocio: emitir facturas, redactar mails, informes, etc. Todos los documentos relativos a la actividad deben llevar el logo y la información de contacto del trabajador.

Reputación, reputación y reputación.

El profesional independiente tiene como mayor activo y piedra angular su reputación. Es importante que el freelancer interactúe con interesados y potenciales clientes a través de las plataformas sociales: no es suficiente con postear y compartir sino que debe forjar diálogos con las personas a través de las redes.

Pero la comunicación a través de redes o emails no debe ser la única manera. El contacto a cara a cara aún reviste de suma importancia: el networking es fundamental. Asistir a talleres, conferencias, reuniones son oportunidades imbatibles a la hora de construir una imagen y tener presencia de marca.

El freelacing es cada vez más habitual; en los EEUU ya constituye un tercio en la fuerza laboral. Los profesionales que se aventuren a ser independientes no deberán solamente sobresalir en lo suyo sino que deberán saber usar estrategias de branding y marketing para poder diferenciarse en el mercado.

Para dar con la propia historia uno puede tomar en cuenta lo siguiente:

·         Pensar en un mensaje clave que sintetice experiencia y competencia

·         Editar siempre para evitar errores de ortografía, gramática o repetición de palabras.

·         La brevedad ante todo.

·         Mostrar, no contar. La acción ante todo para evocar una respuesta emocional. Si el freelancer afirma que el sentido del humor es uno de sus fuertes, debe mostrarlo, no decirlo.

·         Ser específico y claro. Evitar ser superlativo o caer en generalidades. En vez de decir: “Soy el mejor diseñador gráfico”, lo cual no es creíble ni específico, puede decir qué es aquello que lo destaca y diferencia a uno.

 

Comentarios de Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest