Educación para obviar límites de espacio y tiempo

Desde los últimos veinte años, Paraguay ha atravesado un proceso de mucha conversión en lo que hace al sistema de educación superior sobre la base de la creación de nuevas instituciones, la expansión de la matrícula, la diversificación de carreras, la internacionalización, la legislación actual, la mercantilización y la virtualización. Y en los últimos diez años, una de las tendencias que se ha impuesto en los modelos de formación y en las estrategias de enseñanza y aprendizaje, es la educación a distancia”, explica la Mag. Carregal Cazal, mientras nos refiere sobre esta modalidad, sus dificultades y las posibilidades y ventajas que abre. 

¿Cuál es el panorama de la educación superior a distancia en el país?

Especialmente en Paraguay, la educación a distancia ha tenido que superar diversas debilidades estructurales y tecnológicas, y la asociada al escepticismo generado respecto nivel de calidad que puede brindar en la formación del estudiante; debido a que las personas y las instituciones tienen paradigmas educativos muy arraigados en las prácticas tradicionales.

Hoy en día las nuevas formas de interacción con la virtualización, mejores recursos didácticos y nuevas articulaciones entre lo presencial y a distancia han ido demostrando que no existen diferencias significativas entre ambas modalidades. La modalidad presencial ha ido ganando terreno en el campo pedagógico como respuesta a las necesidades sociales que se presentan.

Si bien no existía una normativa concreta para la apertura de esta modalidad en las instituciones de Educación Superior, existía la problemática de que pese a existir muchas universidades, los estudiantes no podían acceder por tener dificultades para cumplir con los requisitos de asistencia propios de los cursos presenciales.

Fue entonces que algunas pocas instituciones notaron que la educación a distancia sería una opción educativa para mantener o lograr la incorporación al sistema de educación superior de diferentes segmentos de la población que se encontraban excluidos.

Hoy día ya se cuenta con una reglamentación establecida por el CONES (Consejo Nacional de Educación Superior), donde se establecen los lineamientos generales para cursos y programas en la modalidad a distancia o semipresencial, a partir del trabajo conjunto con las universidades que cuentan con vasta experiencia en la implementación de cursos y programas a distancia.

¿Cuáles son las ventajas de la educación superior a distancia sobre la tradicional o impartida en aulas?

Como muy bien lo define Lorenzo García Aretio: “la educación a distancia es un sistema tecnológico de comunicación masiva y bidireccional, que sustituye la interacción personal en el aula de profesor y alumno como medio preferente de enseñanza, por la acción sistemática y conjunta de diversos recursos didácticos y el apoyo de una organización tutorial, que propician el aprendizaje autónomo de los estudiantes”.

Por tanto, la educación a distancia tiene como principales ventajas:

·         La población puede acceder a este tipo de educación desde dónde resida sin los requisitos de espacio, asistencia y tiempo, propios de la enseñanza presencial. Facilita el acceso a personas con capacidades diferentes, a amas de casa, trabajadores itinerantes o que residen en localidades remotas, proporcionando una alternativa para los que tienen cualquier dificultad para acudir a la universidad en los días y horarios establecidos para las clases presenciales.

·         Representa una oportunidad a quienes no pudieron iniciar o concluir sus estudios, aportando un elemento primordial para la igualdad de oportunidades.

·         Garantiza la permanencia del estudiante en su propio medio cultural y natural con lo que se evitan éxodos que podrían incidir negativamente en el desarrollo local.

·         Es una excelente herramienta para mejorar el desarrollo académico y profesional de la población adulta.

·         Flexibilidad de horarios, lo que facilita la organización del tiempo del estudiante respetando la vida familiar y las obligaciones laborales.

·         Supone bajo costo.

·         Atención personalizada pues el profesor – tutor acompaña, supervisa y corrige de manera individual.

·         Enseña al estudiante a aprender, puesto que le instruye en las técnicas del autoaprendizaje y la autoformación las cuales reforzadas con la tecnología de la información permiten un aprovechamiento más completo en lo que a contenidos se refiere.

Y si hablamos de que una de las ventajas de los cursos presenciales es la que estudiantes se encuentran cara a cara con su docente, la realidad que encontramos es que la masividad en las instituciones hace desaparecer las esperadas ventajas de interacción cara a cara con el profesor, interacción que –en el mejor de los casos- solo unos pocos pueden lograr en un aula colmada de estudiantes. Ante este tipo de escenarios cabe preguntarse cuánta “distancia” hay entre los alumnos y sus profesores en un aula masivamente poblada.

En recuadro: “A diferencia de la modalidad presencial, creo que la educación a distancia busca capacitar y entrenar al estudiante en ‘aprender a aprender’ y ‘aprender a tecnificarse’, forjando su autonomía en cuanto a tiempo, estilo, ritmo y método de aprendizaje, al permitir la toma de conciencia de sus propias capacidades y posibilidades para su autoformación”.

¿Qué tipos de estudiantes se benefician más con la modalidad a distancia?

La mayor parte de la matrícula son personas que trabajan o cuentan con responsabilidades ocupacionales, la mayor parte de ellos sustenta sus propios estudios. Una proporción considerable ya son padres y madres de familia.

Los estudiantes de educación a distancia forman grupos heterogéneos en edad, intereses, ocupación, experiencias y aspiraciones. Pero principalmente son estudiantes que en definitiva no pueden cumplir con los requisitos de espacio, asistencia y tiempo, propios de la enseñanza presencial.

¿Existen diferencias en cuanto al contenido de las materias de las carreras o la disposición de los docentes en la modalidad a distancia?

En Universidad Columbia las carreras a distancia tienen el mismo proyecto curricular que las carreras presenciales, es decir se busca el mismo perfil de egreso por tanto objetivos, contenidos, procesos evaluativos son iguales, lo que cambia es la metodología y el espacio formativo.

Nuestras evaluaciones finales son de carácter presencial. Y al finalizar sus estudios, el estudiante a distancia recibe el mismo título–sin ningún tipo de discriminación– que se otorga al estudiante que estudia presencialmente.

Además, nuestros docentes de la modalidad presencial son los mismos que de la modalidad a distancia, por lo que cuando un estudiante solicita asistir a la clase presencial o entrevistarse con los tutores, lo puede hacer sin inconvenientes porque ellos están en la universidad.

¿Qué debe tener en cuenta una persona al decidirse entre seguir una carrera a distancia o una con modalidad tradicional?

Primero debe tener en cuenta que la modalidad a distancia presenta las mismas exigencias que las clases presenciales, o incluso mayores. Muchas personas cursan esta modalidad creyendo que es mucho más fácil que las clases presenciales, estudiarían pocas horas y obtendrían el título. La realidad es que, si bien es una oportunidad accesible, es también muy rigurosa.

Existe un supuesto histórico falso de que las carreras a distancia son de menor calidad o más fáciles. Sin embargo, la educación a distancia resulta algo más exigente que la presencial, tanto para estudiantes como docentes, pues añade una mayor carga de tareas e interacciones obligatorias por el compromiso que debe asumir el estudiante para cumplir en tiempo y forma el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Por tanto, deben tener claridad de que necesita una autodisciplina para organizar sus tiempos de estudio y cumplir con los requerimientos del curso. Y estar consiente que es un proceso de autoaprendizaje y la autoformación.

¿Cuáles han sido las dificultades iniciales para la implementación y difusión de la educación a distancia?

Primeramente, establecer las condiciones en cuanto a infraestructura tecnológica que requiere la modalidad, es decir la universidad invirtió en el equipamiento tecnológico que haga posible la implementación de la modalidad.

Por otro lado, la conformación de un equipo especialista en el área que lidere el proceso de instalación de la modalidad en la universidad, y la conformación de redes con universidades extranjeras que permitiera lograr los estándares de calidad que se buscaban.

Y primordialmente la formación de tutores conteniditas y tutores pedagógicos, considerando que era insipiente el conocimiento por parte de los docentes en aquel momento referente a la modalidad. Y se apuntó a la formación continua de los mismos como factor principal para alcanzar los logros académicos.

Otra de las dificultades, pero que también se presenta en cursos presenciales, es la deserción, aunque varía según la dificultad de la carrera, la tasa de deserción es generalmente bastante elevada en los primeros años. Esta problemática la hemos mejorado a través de las políticas de retención que se han venido implementando en la universidad.

Un elemento muy importante es que muchos de los estudiantes que se inscriben es que carecen de estrategias y habilidades de autorregulación, que constituyen elementos fundamentales en el aprendizaje a distancia, así como por su escaso dominio en el uso de recursos tecnológicos. En ese sentido desde la universidad se establece un sistema tutorial y una planificación que les ayuda a superar este obstáculo.

¿Cualquier carrera puede ser ofrecida a distancia?

Creo que existen determinados tipos de contenidos que pueden desarrollarse a distancia y otros que necesitan prácticas, específicamente carreras del ámbito de la salud, pero también estoy convencida de que las universidades están construyendo sus modelos y mejorando cada día mas las herramientas, quizás en un futuro podamos pensar en que se pueden ampliar las áreas de formación en esta modalidad. Los escenarios educativos del siglo xxi, como dicen Cobo y Moravec, nos invitan a «repensar los límites temporales y espaciales que se han adoptado para entender la educación».

El CONES en la reglamentación que hace referencia a la modalidad determina que establecerá las áreas del conocimiento en las que se pueda implementar la modalidad en base a estudios epistemológicos y técnicos según los casos que sean presentados.

Comentarios de Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest