El futuro del periodismo está en la red

¿Es el Internet la condena del periodismo de papel o una oportunidad para la reinvención de la misma profesión periodística y su modelo de negocios? Andrés Colmán Gutiérrez, periodista de respetada trayectoria en el país, comparte su visión al respecto.

¿Cómo ha ido evolucionando el periodismo digital en el mundo desde la irrupción misma de Internet hasta la actualidad?

La aparición de Internet supuso una revolución y una evolución en muchos ámbitos, en especial el periodismo y la comunicación. El modelo del periodismo analógico o tradicional ha sufrido (y sigue sufriendo) una profunda crisis y se ha tenido que reinventar, descubriendo paso a paso la nueva dimensión de lo que significa el periodismo en la era digital, que por un lado mantiene la esencia de su función social, pero está experimentando muchos cambios radicales.

Un primer paso fue trasladar o adaptar los formatos del periodismo impreso al digital, para luego entender que hay un lenguaje totalmente nuevo, que implica realizar un cambio de chip mental, incorporar nuevas formas narrativas, pensar y crear con mentalidad multimedia, sabiendo que hay un público mucho más masivo y potencialmente universal. Implica aprender a usar las nuevas herramientas tecnológicas para reportar las historias cada vez más en tiempo real, con dispositivos diminutos pero con un gran poder de interconexión global, que  nos permiten llegar a audiencias mucho más grandes.

¿Será el periodismo en papel, o tradicional, reemplazado por el digital? ¿En cuánto tiempo usted estima que sucederá eso en el país?

La sustitución paulatina ya ha comenzado y la tendencia es que esto ocurrirá cada vez con mayor fuerza, aunque también hay quienes creen que siempre habrá un nicho de usuarios/consumidores para las publicaciones impresas en papel, así como lo hay, y probablemente lo seguirá habiendo, para los libros impresos.

Esta situación también exige que los medios impresos tengan que redefinir su identidad. Un diario tradicional no puede seguir publicando las mismas noticias que ya aparecieron en formato digital el día anterior, pues nadie va a querer pagar para leer lo que ya sabe. Probablemente si lo harán –como lo están haciendo en muchas partes del mundo-, por un diario o una revista impresa que publiquen contenidos diferentes, reportajes narrativos o de investigación, artículos de interpretación o de análisis, de factura exclusiva y de alta calidad.

¿Cuáles son las ventajas del periodismo digital ante el tradicional?

La principal ventaja es que te permite hacer periodismo en tiempo real con solo disponer de un buen smartphone. Siempre que tengas una buena conexión a Internet, podés reportar con textos, fotos, audios, videos, desde el lugar de los hechos, conectarte en vivo con una audiencia sin fronteras. También bajan mucho los costos de producción en el plano digital. El tema es entender la dinámica, manejar los nuevos lenguajes y formatos, para aprovecharlos al máximo en su potencial narrativo.

¿Cómo se financia el periodismo digital?

-Se están ensayando muchas maneras de financiamiento. Hay plataformas digitales de medios impresos que sí logran cobrar por sus contenidos, como el New York Times. En América Latina, eso solo funciona hasta ahora en Brasil, con diarios como O Estado de Sao Paulo, Folha o Zero Hora. En la mayoría de los otros países, la gente se resiste a pagar. Así que se ensayan diversas formas de vender anuncios, hay contenidos patrocinados (productos periodísticos específicos o eventos, auspiciados por alguna marca comercial), hay paquetes de avisos impresos-digital combinados, hay suscripciones a productos combinados.

Los productos puramente digitales trabajan mucho sobre clubes de lectores que aportan cuotas, forman una red de donantes solidarios, o consiguen financiamientos de agencias y fundaciones que apoyan al periodismo, principalmente de investigación. No hay todavía productos digitales conocidos que puedas sostenerse solo con la publicidad o el cobro de una suscripción, sin estar de alguna manera subsidiado por otros ingresos. 

¿Cuál es la situación del periodismo digital en Paraguay?

Localmente, todavía hay un desarrollo muy básico del periodismo digital. Como los principales diarios impresos aún se sostienen bien (aunque hayan perdido muchos lectores y anunciantes), sus versiones digitales aún son apéndices del producto más tradicional, aunque se nota una paulatina inversión en el crecimiento de las nuevas plataformas. Aquí el chip mental tarda en cambiar, más que en otros países. Tampoco han aparecido productos periodísticos digitales alternativos, que puedan superar a las marcas tradicionales como ABC Color o Última Hora. Cuando la gente quiere saber qué pasa, entra primero a las páginas de estos diarios. Y en términos de influencia e impacto social, hasta ahora los únicos que tumban ministros o funcionarios con sus denuncias, son ABC o Última Hora, principalmente en sus formatos tradicionales, aunque con la multiplicación que les dan sus formatos digitales y el uso de redes sociales. Los demás medios no tienen esa fuerza o ese poder.

¿Cuáles son los beneficios que el soporte digital puede brindar al anunciante?

El aviso en un medio digital es mucho más funcional y complejo que el que se pauta en los medios analógicos, ofrece muchas más posibilidades. Tenés una audiencia mucho mayor y sin fronteras. Podés segmentar el público y la región donde querés que se vea tu aviso, y eso debería tener precios diferenciados. Podés definir tu target y apuntar directamente allí. Podés jugar con los efectos de la tercera dimensión y con los trucos de la realidad aumentada. Pero mucha gente todavía quiere ver y tocar su aviso en una hoja de papel diario o de revista.

¿Pudiera mencionar algunos ejemplos exitosos latinoamericanos de medios netamente digitales sustentables?

Todavía no conozco medios netamente digitales que sean sustentables, sin recibir algún tipo de subsidio o financiamiento. Hay experiencias que parecen estar funcionando bien en otros continentes, como el diario digital El Español, en España, sostenido por un club de lectores y suscriptores. Buenas experiencias locales, como el sitio El Faro, de El Salvador; Ojo Público, de Perú; Animal Político, de México; o Chequeado, de Argentina; están principalmente solventadas por agencias de cooperación.  En Paraguay aún no hay experiencias de medios netamente digitales que consigan vivir de la publicidad o la suscripción. Espero que podamos llegar a eso, de lo contrario el buen periodismo se verá en aprietos.

 

Comentarios de Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest