Espionaje Industrial

El espionaje industrial es la obtención ilícita de información relativa a la investigación, desarrollo y fabricación de prototipos, mediante la cual las empresas pretenden adelantarse a sus competidores en la puesta en el mercado de un producto novedoso.

La creciente reducción de los plazos transcurridos entre la idea novedosa y la puesta del producto en el mercado, así como la cada día mayor obsolescencia de los productos de las nuevas tecnologías, hacen que estos sectores industriales sean el caldo de cultivo ideal para este tipo de actividades ilícitas. Igualmente, con la aparición de los nuevos medios de transmisión de la información, del que internet es el máximo exponente, se encuentran en auge las técnicas para codificar la información, no sólo técnica sino incluso privada, que impidan que un tercero que intercepte el mensaje sea capaz de interpretarlo.

No es una actividad lícita

Este es un tema que se puede considerar como tabú dentro de cualquier conversación empresarial o corporativa, ya que implica muchos factores como los son: la confianza, la responsabilidad, la moral, la prevención, la seguridad, etc.

El término es distinto de actividades legales y éticas tales como examinar las publicaciones corporativas, Web site, patente limaduras y similares para determinar las actividades de una corporación (esto se refiere normalmente como inteligencia competitiva). Teóricamente la diferencia entre el espionaje y la reunión legal de la información está clara. En la práctica es absolutamente difícil decir, a veces, la diferencia entre los métodos legales e ilegales. Especialmente si uno comienza a considerar el lado ético de la reunión de la información, la frontera llega a ser, aún más, velada y evasiva de la definición. El espionaje industrial describe actividades tales como hurto de secretos comerciales, soborno, chantaje, y vigilancia tecnológica. Así como espiar en organizaciones comerciales, los gobiernos pueden también ser blancos espionaje.

Renault , un caso reciente

Un posible caso de espionaje industrial dentro del ambicioso programa de vehículos eléctricos de Renault podría haber puesto información privilegiada en manos de terceras personas ajenas a la marca. La situación derivó en los que sus directivos denominaron como “una amenaza a sus activos estratégicos” y que a consecuencia de ello tres empleados de Renault fueron suspendidos del empleo y sueldo por “prácticas poco éticas”. Los involucrados en el caso pertenecían al comité de administración y trabajaban concretamente en el programa de vehículos eléctricos de Renault. Sin que de momento haya trascendido la identidad de estas tres personas y sus “prácticas poco éticas”, se entiende que la suspensión se ha debido a que sus actividades fuera

de la empresa podrían suponer un riesgo para los intereses de la propia marca, posiblemente por filtraciones interesadas de información privilegiada sobre la tecnología de los vehículos eléctricos de Renault. El espionaje afectó esencialmente a los proyectos de Renault en el desarrollo de un coche eléctrico, en el que la marca francesa ha invertido 4.000 millones de euros junto con su socio japonés Nissan y ha movilizado a 1.700 ingenieros. El proyecto ha generado ya 56 patentes y el grupo espera registrar otras 34. No obstante Renault ya se ha erigido junto a Nissan como uno de los adalides de esta “revolución” y esperan que para 2020 hasta un 10% de su producción sea de vehículos eléctricos, con unas ventas anuales de más de 200.000 unidades.

La tecnología para el espionaje es de bajo valor y fácil de adquirir

Son muchos los factores que se deben tomar en cuenta al momento de efectuar un levantamiento de este tipo de seguridad, para determinar el cómo ha sido la fuga de información pero, principalmente, hay que hablar con la o las personas que se sientan espiadas, para conocer qué fue lo que las indujo a pensar en ello. Para esto es necesario establecer una confianza plena entre ambas partes, ya que es importantísimo conocer ciertos factores de operatividad, incluso de la vida privada, para ir filtrando las diversas posibilidades que conducen a una fuga de información. Lamentablemente no existen muchas empresas o personas que tengan un conocimiento profundo sobre el tema, sobre todo en Paraguay, y que -dentro de sus actividades- se dediquen, en el mundo de la seguridad, a la contra inteligencia electrónica.

Tips y Recomendaciones

• Estimule la destrucción de todo el papel desechado.

• Adquiera destructoras de documentos apropiados a sus necesidades.

• Use destructoras de corte cruzado para altos niveles de seguridad.

• Las formas continuas de computación y altos volúmenes requieren de una destructora industrial de alta capacidad

 

Año 2 – Num. 7

 

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