La visión de la CAP ante la crisis. Realidad económica del país.

Nuestro país se encuentra experimentando un proceso de crisis en su economía bastante complejo. Los indicadores dejan en evidencia una situación preocupante que contrasta bastante con la bonanza inversora que vivió el Paraguay hace tan solo algunos años atrás. El asesor económico de la Cámara de Anunciantes del Paraguay, Rubén Ramírez, nos habla sobre la visión del gremio sobre este escenario tan particular.

¿De qué manera la actual inestabilidad política está afectando la economía nacional?

Siempre la inestabilidad política tiene efectos importantes, en primer lugar, es algo fundamental desde el punto de vista de las inversiones que exista una seguridad jurídica y una previsibilidad con instituciones fuertes. Estos factores son los que generan que el capital tanto nacional como extranjero pueda ser invertido sin ningún problema.

Otro problema que causa es la lentitud de la generación de empleo debido a la ralentización de la economía, y como consecuencia de todo esto, el tercer impacto se ve reflejado en la caída del consumo debido a la imprevisibilidad en los ingresos de las personas. Actualmente, las cifras oficiales hablan de que la mayoría de los paraguayos ganan menos de 4 millones de guaraníes y el mayor porcentaje cobra apenas el salario mínimo.

Hace unos años había altos niveles de inversión, ¿cuándo el panorama empezó a cambiar?

Existen tanto factores externos e internos que condujeron a esa situación. En lo referente a lo externo podemos hablar de las tensiones comerciales entre China y EE.UU,, el Brexit y la inestabilidad cambiaria debido al incremento de la tasa de los bonos por parte de la reserva federal norteamericana.

Existió además un factor climático que impactó a toda la región, y además de eso también estuvimos en medio de un proceso electoral muy reñido y pasando por una transición, considerando que el nuevo gobierno fue electo hace tan solo un año y poco más. Las tensiones dentro de todos estos procesos ya avizoraban un escenario complejo.

Por último, otra cosa que afectó fue la discusión sobre el incremento de los impuestos en el marco de una reforma fiscal en la cual solo se trató una de las partes, que fue la que tenía que ver con lo tributario, mientras se dejó de lado la calidad del gasto, que recién ahora se está discutiendo.

¿Existió un hecho específico hace unos años que les hizo anticipar este panorama desfavorable?

La situación empezó a llamar nuestra atención desde el mes de noviembre y ya nos pusimos más insistentes a partir del mes de enero, cuando empezamos a pedir a las autoridades que impulsaran más inversiones públicas en el contexto de la responsabilidad fiscal y de los programas de gobierno anunciados durante la campaña política y que se reafirmaron durante el inicio de la actual gestión.

¿Qué tan lejos estamos de una recesión?

Estamos en el umbral de una recesión, están dadas todas las condiciones para que se concrete, ha caído el consumo, también la producción de una de las turbinas de nuestra economía que es la que corresponde al sector agropecuario, y así también han caído los precios internacionales, que no van a recuperarse en el mediano o corto plazo.

Estamos sin medidas de políticas anticíclicas eficientes y esto genera que, con una incertidumbre política instalada, estos elementos conduzcan a que el consumo continúe cayendo, lo que se refleja en las tasas de inflación negativa.

¿Cuál es la principal preocupación de la CAP en medio de todo este contexto económico?

Tiene que ver fundamentalmente con la necesidad de tener un enfoque en la agenda de desarrollo país, creo que las turbulencias que hay en la agenda política y que provocaron que las principales preocupaciones se centren en ese ámbito en detrimento de lo económico, ha generado que no exista un escenario claro sobre el desarrollo de una agenda económica.

También estamos preocupados acerca de la calidad del gasto público, los bienes y servicios deben ser abordados con un enfoque de altísima calidad para tener los niveles de competitividad que ofrece el escenario regional e internacional. Tenemos déficit en provisión de energía eléctrica también, a pesar de ser los primeros productores, la inestabilidad hace que las empresas deban invertir en generadores.

Nos preocupa también el hecho de que varias empresas paraguayas no están pudiendo conseguir el capital humano capacitado que necesitan de acuerdo a las especialidades, por lo que oportunidades interesantes no pueden ser aprovechadas por muchos paraguayos, y a su vez, esto encarece la contratación de personal extranjero que sí está capacitado.

La educación es una preocupación que forma parte de todo esto que mencioné, el hecho de que se estén dando clases en aulas poco seguras – o sin aulas, directamente – y también la necesidad de que la educación terciaria deba ser diversificada de acuerdo a la nueva dinámica que existe. No se puede educar al capital humano y al talento del siglo XXI con programas del siglo XIX.

¿Qué factor podría ayudar a la economía paraguaya para que vuelva a acelerarse?

Hay varios, se deben generar las condiciones para que exista una mejor gestión de los proyectos y una priorización de estos para que las contrataciones públicas puedan adelantarse y generar los primeros desembolsos, que a su vez causarán una circulación en el medio además de empleo genuino como resultado de inicio de obra pública.

Por otra parte, son necesarios los soportes para que el sector agrícola puede tener las condiciones financieras que en su contexto han sido ajustadas por el gobierno pero que no han sido contundentes. Con esto se debe buscar que la próxima campaña cuente con el financiamiento necesario en su totalidad.

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