A la nueva directiva de la CAP le toca dirigir en momentos muy especiales.

La pandemia ha dado un fuerte golpe a la economía nacional y, por ende, a las empresas.

Si tenemos en cuenta de que el año pasado tuvimos un muy mal 2019, creo que la prioridad de este nuevo periodo debe ser influir positivamente en las autoridades para que la conducción económica sea adecuada a las circunstancias. Estamos viviendo momentos excepcionales, y requieren medidas económicas excepcionales y, sobre todo, muy creativas.
Para la reactivación del consumo, lo primero es defender puestos de trabajo; tenemos un cinturón de pobreza que va creciendo y esto es una amenaza para la estabilidad de la república.
Si velamos por la economía y los puestos de trabajo, automáticamente se reactiva el consumo. Pero también es necesario generar confianza en los actores económicos y el público en general, de manera que, teniendo el ingreso para consumir, lo utilice.

Por último, creo que los socios tienen que participar más. Moviéndose no solo cuando atañe a un interés particular. Esto me parece un comportamiento poco inteligente dentro de un gremio. Por tanto, como vicepresidente primero, espero que los socios participen, que las comisiones funcionen – de hecho, está a mi cargo velar para que estas realicen su trabajo -, y que se genere un clima de solidaridad. Estas serían las “expectativas hacia dentro”. Hacia afuera,
Como vicepresidente primero, espero que los socios participen, que las comisiones funcionen, está a mi cargo velar para que estas empiecen a trabajar. Las expectativas son “expectativas hacia dentro”, debe haber solidaridad. Y hacia afuera, que se reforme el Estado, que se combata la informalidad y se castiguen estos delitos que generan competencia desleal.

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