Alcanzar el éxito desde la empresa familiar

En marzo de este año, Tupí alcanzó la cifra de 500.000 clientes. Carolina Riveros, gerente ejecutivo en la compañía, resalta el orgullo y la gratitud ante la simpatía que la empresa recibe de parte de estos, y nos explica cómo, “ladrillo a ladrillo”, la casa de electrodomésticos ha podido convertirse en referente del rubro.

Al hacer mención de este trabajo de crecimiento, Riveros indica cómo este se da en una empresa familiar, y cómo las peculiaridades de este tipo de organización pueden convertirse en ventajas competitivas.

Como empresa familiar, ¿cuáles considera que son los aspectos principales en la búsqueda de una exitosa gestión empresarial, paralela a la transición generacional?

Consideramos que los aspectos principales para una exitosa gestión comercial son, en primer lugar, tener fijados los valores fundamentales de la organización y, por otro lado, saber a qué apunta la empresa. Todas las decisiones, los objetivos y la formación del plantel humano deben girar en torno a esto.

En el caso de Tupi, nuestros valores fundamentales son la honestidad, la disciplina y la responsabilidad. Consideramos que pregonándolos y llevándolos a la práctica de forma constante, podemos sostener el crecimiento sano de la empresa.


En cuanto a “qué apuntamos”, la misión de Tupi literalmente es: “servir al Paraguay y a los paraguayos”. Esto significa brindar fuentes de trabajo crecientes a nuestros compatriotas y, por ende, una formación de calidad para ellos. Tan solo con que aprendan a trabajar en base a los valores fundamentales de la empresa, ya es un aporte grandioso para su futuro y para nuestro país.

Debemos estar convencidos de que en Paraguay podemos lograr lo mismo o más que cualquier extranjero

En cuanto a “servir a los paraguayos”, se refiere a elevar permanentemente la calidad, tecnología y facilidades para el consumidor paraguayo. Esto, evidentemente, aumenta el nivel de exigencia para todo el rubro y se convierte en un beneficio para todos los paraguayos. Debemos estar convencidos de que en Paraguay podemos lograr lo mismo o más que cualquier extranjero.

¿Cuál ha sido la experiencia de Tupi, de transición generacional durante el desarrollo de la empresa?

Mientras más compromiso de la familia exista, más resultados positivos puede lograr la empresa; en lo posible estar presentes en cada área de la organización. Esto empuja impresionantemente, porque, en Paraguay, los colaboradores se sienten más comprometidos cuando existe la presencia de un miembro (comprometido) de la familia.

Por otro lado, ¿cuáles diría que son los “beneficios” o las ventajas que pueden encontrarse en el manejo de una empresa familiar?

Uno de los mayores beneficios es que cuando uno le pone pasión, tiene muchas más oportunidades de crecimiento y de llevar a la práctica sus ideas. Para esto es fundamental la humildad y saber escuchar y respetar a los líderes.
Por ejemplo, puedes ir a cualquier departamento a compartir con la gente, hacer preguntas, observar y trabajar en mejoras constantes para la empresa. Nunca terminan las oportunidades de mejorar, solo se necesita interés. Mientras más conocimientos acumules, más protagonismo y aportes positivos puedes brindar.

¿Qué aconsejarían a otras empresas familiares, en la búsqueda del profesionalismo, calidad, excelencia?

Cuando hay oportunidad de crecimiento, se debe visionar con la mayor antelación posible e ir preparando el terreno, stock, logística, finanzas, espacio físico, tecnología, capacitación, todo lo que sea necesario.

Siempre recuerdo la frase de un profesor: “Si una empresa no crece, desaparece”. La mayoría de las empresas de nuestro país no se preparan para el cambio, para el crecimiento, entonces al crecer su demanda empiezan a fallar y a perder clientes

¿Qué desafíos diría que son las prioridades, para una empresa familiar que busca consolidarse en el mercado?

El desafío más grande en las empresas familiares es respetar el trabajo. La puntualidad, el esfuerzo, la disciplina, el interés en la resolución de los problemas, deben ser mayores que en los demás colaboradores.
Por otro lado, decir que “no se puede mezclar la familia con el trabajo o no hablar de trabajo en la casa”, es algo utópico. Lo mejor es definir reglas de conducta y que todos respeten, tanto dentro de la empresa como en la casa; no tratar de eliminar el trabajo en la casa, ni la casa en el trabajo, sino aprender a controlarlo.

Mientras más compromiso de la familia exista, más resultados positivos puede lograr la empresa

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