Aportar a la sociedad desde el desarrollo de las empresas

Las mejores sociedades son construidas por las mejores empresas, y estas son eficaces cuando tienen a los mejores colaboradores. Es por eso fundamental apostar a una correcta gestión de los talentos humanos, fortaleciendo a los equipos y ejercitando un liderazgo acorde a los tiempos que vivimos.

Al respecto, Silvia Gil, nos habla de cuáles han sido, son y serán los principales desafíos para las compañías, a la hora de dirigir, desarrollar y formar a sus colaboradores.

• Cerrando el 2020, ¿cuáles cree que han sido los principales desafíos que han tenido las empresas en materia de gestión de talento humano?

Los desafíos fueron y siguen siendo varios. Siempre menciono que “las empresas son lo que las personas son”. Una empresa es su personal. Y este año atípico nos demostró que aún nos falta suficiente para vivir el ambiente VUCA – volátil, incierto (uncertainty), complejo y ambiguo -.

Este año las personas están viviendo una situación en la que surgen emociones y pensamientos que se pueden transformar en preocupaciones y cuadros de ansiedad; la salud mental se está viendo afectada, y con esto la productividad.

Fuimos testigos de que muchas empresas hicieron todo lo posible para no desvincular a sus empleados, algunos realizando ajustes en la matriz salarial. A pesar de ese gran esfuerzo, muchos tuvieron que administrar la desmotivación de las personas para que puedan, aún así, sentirse agradecidos por aquel empeño.

Trabajando con mis clientes, me encuentro con personas que, si bien no perdieron el trabajo, están desmotivadas y desmoralizadas por la situación global actual. Quizás parte de su entorno familiar y de amigos perdieron el trabajo, o – aún más doloroso – experimentaron el fallecimiento de algún ser querido.

Otro desafío importante fue el trabajo remoto y en cuadrillas. Algunas personas no estaban preparadas para poder producir sin el seguimiento y el control. Otras no tenían un espacio en el hogar acorde al trabajo requerido, (iluminación, espacio físico y ergonómico, buena señal de internet, abstraídos de ruidos, etc.).

El trabajo en cuadrilla hizo que se duplicaran las tareas por persona, lo que generó un aumento en el cansancio. Hoy tenemos un equipo mucho más estresado que antes.

Estas consecuencias emocionales se podrán convertir en problemas físicos, teniendo un gran impacto en el aumento de algunas incapacidades: mayor número de errores, desmotivación, baja productividad, bajo nivel de compromiso, aumento de la procrastinación, entre otros.

Y, sin querer alarmar, no olvidemos que en nuestro país hay un suicidio por día, aunque estemos entre los países más felices del mundo.

¿Cuáles diría que han sido los principales aprendizajes que ha dejado este año?

Responder a los clientes de forma ágil, entendiendo los dolores y necesidades que el momento demandaba, trabajando con modelos innovadores, además de la resiliencia y la necesidad de empatía.

La conciencia de que podemos hacer más por la sociedad, en la formación de emprendedores sociales, reduciendo la brecha entre la cúspide y la base de la pirámide social, en nuestro rol de escuela de negocios, también fue fundamental para nuestro desempeño.

Insisto que también nos llevó a otro nivel de consciencia: la de cuán lejos o cerca estamos de un modelo de negocio efectivo y ágil; de tener una cultura que valoriza el corto plazo y no apuesta al largo plazo, a los procesos, al cambio continuo; de quiénes realmente demostraron lealtad y compromiso en la empresa, y aquellos que se fueron decantando solos.

También la consciencia de mirar aquello que realmente nos importa, y cómo hoy estamos cuidando aquello importante; de que las empresas somos co-responsables del bienestar de las personas; de dimensionar el gran impacto positivo que tienen las empresas privadas en el progreso de un país.

Finalmente, la consciencia de resignificar la vida.

¿Cuáles consideraría aspectos clave a tener en cuenta para una acertada gestión de equipos?

Creo firmemente en el modelo de Team-Centric, donde se focaliza el trabajo en equipo. Más que fijarse en los logros individuales de un colaborador, se centra en evaluar el impacto de la contribución de este en el equipo. Si el equipo gana, la persona gana, y por ende la empresa. Para esto es importante reentrenar a los líderes para implementar nuevas metodologías de seguimiento del trabajo.

La agilidad es crucialmente importante para este modelo, se rompe algunas estructuras jerárquicas, para encaminarse a modelos centrados en el trabajo en equipo. Es por ello que nuestros líderes deberán aprender nuevas habilidades como: visión sistémica, resiliencia, habilidades de negociación, pensamiento creativo y positivo, tener la capacidad de interpretar las habilidades de cada persona y poder construir eficientemente equipos sinérgicos, mantener a la gente conectada, fidelizada, en un programa de innovación y aprendizaje continuo.

El líder debe gestionar de manera efectiva los cambios y las crisis dentro de un equipo, sin favoritismo subjetivo, enfocado y orientado en los resultados, cuidando a las personas.

También considero que la comunicación juega un papel primordial. Siempre digo que cuando la comunicación es baja, la ansiedad es alta, y viceversa.

El mensaje de la dirección debe ser claro y coherente para evitar el desgaste de los rumores de pasillo. Crear un plan de endomarketing para utilizar varios mecanismos y que llegue el mensaje de manera oportuna. Es importante que el líder de más alto rango comunique -siendo realistas- pensamientos optimistas.

¿Algún mensaje final que quiera dejar?

Creo que nuestro mayor desafío será aprender a cubrir la brecha entre las necesidades y carencias de nuestra fuerza laboral y los requerimientos del nuevo ecosistema empresarial.

Como escuela de negocios, nuestro rol es aportar a la sociedad a través del desarrollo de las empresas, generando también emprendedores sociales.
Todos buscamos ser eficientes y rentables. Pero, en ese camino, no hemos de olvidarnos de asumir nuestra co-responsabilidad de mejorar el bienestar del personal.

Las áreas de Marketing y Recursos Humanos deben trabajar en conjunto para crear la gestión del employment branding, que consiste en reforzar la imagen y percepción de los colaboradores y futuros candidatos sobre la empresa.

También considero fundamental que el Departamento de Recursos Humanos adquiera su posicionamiento estratégico y activo dentro la empresa. Como dijo el ex CEO de IBM, Lou Gerstner: “La cultura organizacional no es solo un aspecto del juego. Es el juego”.
Debemos ocuparnos fuertemente de la cultura, de lo contrario esta se devorará a la estrategia, como lo dijo Peter Drucker.

Tendencias protagonistas del 2021

Desde la FDC (Fundación Don Cabral) estaremos abocados fuertemente el próximo año en impacto positivo y legados sostenibles; innovación y transformación digital; liderazgo de y en organizaciones; gobernanza pública; estrategia y gobierno corporativo; desarrollo de empresas medianas; educación y aprendizaje.

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