Trabajando juntos por un equilibrio

Un país sale adelante porque trabaja. El trabajo desarrolla, promueve, impulsa y dignifica a la persona y al país. Somos conscientes de que la pandemia cambió nuestros hábitos, eliminando algunos e imponiendo otros. Y es el gobierno, como responsable de la salud pública – la salud de todos, el encargado de controlar su cumplimiento. Pero el gobierno no solo es responsable por la salud. También es responsable –y debe garantizar– el trabajo, la educación, la economía y las libertades; valores fundamentales todos que integran una sociedad. Reducir el rol estatal al cuidado de la salud por la vía de la prohibición de las libertades sólo conduce a posiciones extremas que, al no garantizar y dejar de lado los demás valores, terminan dañando más. De ahí que propongamos trabajar juntos por un equilibrio.

Nuestra constitución no jerarquiza los derechos. No pondera ni prioriza un derecho sobre otros. Los reconoce y los garantiza a todos por igual. Esa igualdad ante la ley es la que, justamente, nos constituye como ciudadanos libres que reconocen su derecho a trabajar y a su vez como responsables que reconocen su deber de respetar el derecho del otro. No hay país que salga adelante sosteniendo polos opuestos. No hay país que se desarrolle adecuada y sosteniblemente jerarquizando derechos, categorizándolos entre esenciales y no esenciales. De ahí que propongamos un equilibrio que proteja el derecho a trabajar en el marco del deber de cuidar la salud. El gobierno no solo es responsable constitucionalmente de cumplir las leyes. Lo es también de hacerlas cumplir. No se puede y tampoco se debe construir sobre extremos.

Apoyamos, más que nunca en estos tiempos, la necesidad de satisfacer los impostergables requerimientos de la salud pública y personal de blanco. Nos urge que las acuciantes necesidades en el área de salud pública sean resueltas sin dilación alguna y demandamos una gestión expeditiva y eficaz para la obtención, en cantidad y forma, de las vacunas contra el Covid 19. único método que nos garantizará la tan ansiada reactivación económica.

Un habitante que trabaja es un impuesto más que el Estado recauda. Un emprendedor y una empresa que contratan son un aporte más a la salud que el Estado recibe. Un emprendedor, una empresa y un trabajador que trabajan son los que disminuyen la carga pública. Un trabajador, una empresa y un emprendedor comprometidos y responsables, sacan adelante al país, colaboran con el gobierno, cuidan su salud y la de los otros. Necesitamos un lenguaje simple, firme, inalterable, enfocado siempre al objetivo superior del bien común. Podemos cuidar nuestras distancias, utilizar elementos de protección e higienizarnos debidamente. Podemos optimizar los protocolos de salud. Podemos encontrar ese equilibrio y evitar medidas extremas inviables. Cualquier medida que se adopte no puede, violando la Constitución, restringir aún más al ciudadano. Necesitamos desarrollar una forma de vida que, respetando las garantías y libertades constitucionales, nos permita seguir trabajando; en definitiva, continuar viviendo, con mayor responsabilidad.

Asunción, 27 de marzo de 2021.-

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